Sexo a Ciegas

Con la practica del sexo a ciegas (ojos vendados), nuestros otros sentidos se agudizan y logramos disfrutar con mayor plenitud del sexo. aprendemos a valorar nuestros sentidos que tras la visión se quedan  relegados a un segundo nivel.

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que sucede con el olfato,el tacto, el gusto y el oído.

                              OLFATO

Cada vez que haces algo sin ver, tu cerebro reorganiza sus conexiones para utilizar otros sentidos, uno de ellos es el olfato. Por cada aroma que sentimos de manera consciente, hay muchos otros que captamos sin darnos cuenta. Nuestro perfume personal, por ejemplo, es una misteriosa combinación entre la fragancia que elegimos, los productos que usamos para nuestra higiene, nuestra transpiración, hormonas y hasta el lugar en que vivimos. Sin saberlo, constantemente emitimos información sobre quiénes somos y lo que nos pasa, en forma de olores. Esta información no es accesible a todos, depende de la proximidad corporal: cuanto más cerca estás de una persona, más le permitís olerte. Y el momento de máxima cercanía es, por supuesto, cuando tenemos sexo. En esos momentos, un órgano llamado órgano vomeronasal, que se encuentra entre la membrana mucosa que cubre el tabique y el cartílago, detecta con mayor intensidad la información que emitimos. Se trata de un verdadero sexto sentido que te permite conectarte a otro nivel. Aprovéchalo.

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puedes  ponerte gotas de aceites esenciales en diferentes partes de tu cuerpo y proponle que adivine dónde está cada aroma.

                               OÍDO

 

El sonido del sexo es otro de esos aspectos que quedan ocultos bajo una catarata de información visual, sin embargo, es sumamente poderoso.Algunas preguntas para despertar este sentido: ¿escuchaste los cambios rítmicos de un corazón? ¿Sabes exactamente cuál es el sonido del roce de la piel? ¿Cuál es la diferencia entre una respiración profunda y otra agitada?

Entonces, hacer un pacto de silencio y prescindir de las palabras y los gemidos explícitos puede agrandar tu rango de escucha y hacerte estar más atenta a la información que te brindan tus oídos. Bajá el volumen sin bajar la intensidad. Te vas a sorprender.

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entre tanto silencio, si ya no puedes contenerte, un gemido intenso sonará como una bomba. Si ya no aguantas más, suéltalo. Va a decir más que mil imágenes juntas .

 

                                 TACTO

 

Mucho antes de ver, oler y degustar, nuestra piel decodificaba lo que sucedía en nuestro entorno, aun cuando estábamos dentro del útero. El sexo es la ocasión que nos permite re descubrir la comunicación táctil y nos retrotrae a una experiencia primitiva y poderosa.Existe, de hecho, un fenómeno denominado “hambre de piel” que expresa la necesidad de esas sensaciones producidas por la unión de cuerpos para aumentar el sistema inmunológico y la autoestima. Concéntrate en sentir conscientemente el placer de tocar y ser tocada cuando dejas que tus ojos se tomen vacaciones.

 

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pon tu atención en la ternura más que en lo erótico. Los abrazos, las caricias y los mimos mezclados con excitación sexual.

                                 GUSTO

 

Aunque no lo creas, el gusto y el sexo van de la mano. Ambos activan la parte del sistema nervioso que controla la relajación y despiertan sensaciones parecidas. Es por eso que comparamos las sensaciones que tenemos cuando comemos algo rico con un encuentro sexy entre las sábanas. Además, algunos de nuestros comportamientos instintivos en la cama mordisqueando, lamiendo y besando se remiten a ese deseo de saborear y, ¿por qué no?, de devorar la piel del otro. Cuando te animas a volver literal la metáfora y “degustas” a la persona con la que estás, tu paladar comienza a percibir detalles como la leve diferencia de sabor que existe entre las diferentes partes del cuerpo. Por ejemplo, la cara interna del brazo suele ser más salada que el resto del cuerpo y la parte baja de la espalda es más dulce. Suena loco, pero por que no probar, en sexo es un mundo par experimentar.

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nuestro sabor personal depende muchísimo de nuestra dieta. Las frutas y las verduras hacen que nuestra transpiración sea más liviana y nuestra piel, más fresca.

 

Extraído de:revistaohlala.com; imagenes de Google.

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